El Consejo Mundial de Atletismo se reunió en Tokio para su 238ª sesión, en vísperas del próximo Campeonato Mundial de Atletismo Tokio 25, con un enfoque claro: proyectar el futuro de este deporte hacia un crecimiento sólido y sostenible. El presidente de World Athletics, Sebastian Coe, recordó a los consejeros que el tiempo apremia, ya que en dos años varios de ellos terminarán sus mandatos, lo que convierte el presente en una etapa decisiva para consolidar los avances logrados y entregar un legado más fuerte que el recibido. En este contexto, el crecimiento no es solo un ideal, sino una realidad que ya está transformando la organización y su impacto global.
Este camino no está exento de riesgos, y por ello la federación ha estructurado una estrategia a cuatro años, complementada con un Plan Mundial a ocho, que busca dar solidez a cada paso. Coe subrayó que las bases del progreso son claras: estabilidad financiera, identidad de marca fuerte, excelencia en comunicación, transparencia y un plan de desarrollo humano sólido. El mensaje es claro: el atletismo tiene la ambición de crecer, pero también la responsabilidad de priorizar, adaptarse y tomar decisiones estratégicas que permitan un avance significativo y sostenible.
Innovación con visión de futuro
Uno de los ejemplos más tangibles de esta apuesta es la creación del Campeonato Mundial de Atletismo Ultimate, previsto para 2026 en Budapest. Este nuevo formato nace con la intención de que cada temporada culmine con un evento de prestigio que no solo tenga un gran valor deportivo, sino también emocional y cultural para atletas, aficionados y medios. Su diseño compacto, con sesiones que garantizan acción constante y finales directas, promete no solo elevar la competitividad, sino también conectar de manera más profunda con el público global, manteniendo la emoción al máximo nivel.
El mensaje detrás de este proyecto refleja el espíritu de renovación que busca World Athletics: no se trata únicamente de organizar competiciones, sino de redefinir la experiencia del atletismo para las nuevas generaciones. Este esfuerzo por innovar y ofrecer un producto atractivo habla de una federación que comprende la necesidad de evolucionar, de mantenerse relevante en un mundo deportivo altamente competitivo, y que, al mismo tiempo, no pierde de vista su esencia: dar protagonismo a los atletas.
Compromiso con la equidad y la evolución deportiva
El crecimiento también implica enfrentar desafíos sensibles, como la implementación de las nuevas pruebas SRY para garantizar la equidad en la categoría femenina. Coe destacó que más del 95% de estas pruebas ya han sido completadas y agradeció la colaboración de las federaciones para avanzar en un proceso que, más allá de lo técnico, responde a un principio fundamental: proteger la integridad de las competiciones femeninas. Esta medida, aún en desarrollo, marca un hito en la búsqueda de un deporte más justo, equilibrado y respetuoso.
Paralelamente, el Consejo aprobó actualizaciones en los sistemas de clasificación y en los formatos de competición, que entrarán en vigor a partir de 2026. Entre ellas destacan los cambios en el ranking mundial, que buscan mayor equilibrio entre niveles de competencia, y la introducción de innovaciones como el relevo mixto de 4×100 m con orden fijo hombre-mujer-hombre-mujer, así como nuevas dinámicas en pruebas indoor de 400 y 800 metros. Todas estas modificaciones comparten un mismo fin: mejorar la experiencia de atletas y espectadores, y proyectar un atletismo más dinámico, inclusivo y conectado con el futuro.
