Victoria Mboko irrumpe en la élite: su primer WTA 1000 tras batir a cuatro campeonas
Juan José Saldaña
agosto 8, 2025

Apenas 18 años y una invitación como wildcard le bastaron a Victoria Mboko para protagonizar una de las historias más asombrosas del tenis reciente. En el National Bank Open de Montreal, la canadiense nacida en Charlotte y criada en Toronto derrotó a Naomi Osaka, Coco Gauff, Elena Rybakina y Sofia Kenin, todas campeonas de Grand Slam, para levantar su primer título WTA 1000. Con ello, pasó del puesto 85 del ranking al top 25, dejando en claro que su irrupción no es pasajera.

El efecto Mboko no tardó en sentirse. Su triunfo en la final sobre Osaka interrumpió incluso la atención del público en la final masculina que se disputaba en Toronto. “Supongo que la canadiense ganó en Montreal”, comentó el juez de silla Fergus Murphy. Y no se equivocaba: Mboko no solo ganó un torneo, también se ganó un lugar en la historia al convertirse en la adolescente más joven desde Serena Williams en 1999 en vencer a cuatro campeonas de Grand Slam en un mismo torneo WTA.

Un juego indescifrable y una confianza inquebrantable

Más allá de los resultados, lo que distingue a Mboko es su estilo: una mezcla de potencia, inteligencia táctica y defensa férrea. Su capacidad para alternar entre agresividad y paciencia la vuelve impredecible incluso para las mejores del mundo. “Es muy atlética, una gran pegadora y bastante positiva en la cancha”, la describió Gauff tras caer en octavos de final. Su entrenadora, Nathalie Tauziat, ha sido clave en enseñarle a gestionar la presión con serenidad, algo que quedó demostrado en sus tres remontadas en el torneo, incluida una salvando punto de partido ante Rybakina en semifinales.

Mboko inició el año fuera del top 300, pero lo cerrará dentro del top 25. Su ascenso meteórico comenzó con cinco títulos ITF ganados sin ceder sets en los primeros tres meses de 2025. Desde entonces, no ha dejado de crecer. “Nunca imaginé ganar un WTA 1000 tan pronto”, dijo tras su consagración en Montreal. Con solo tres adolescentes en el top 90 —Mboko, Maya Joint y Mirra Andreeva—, el futuro del tenis femenino ya tiene nuevos nombres, y el de Victoria resuena con fuerza.

De fan en las tribunas a estrella en la cancha

Hija de refugiados congoleños que emigraron a Estados Unidos en 1999, Victoria nació en Carolina del Norte antes de que su familia se estableciera en Toronto. Desde pequeña se empapó del ambiente del National Bank Open, donde pedía autógrafos y soñaba con levantar el trofeo que una década más tarde sería suyo. Todos sus hermanos jugaban al tenis y su entorno familiar fue clave para que ella también se enamorara del deporte.

Horas después de ganar el título, Mboko aún no podía creer lo que había logrado. “Todo ha pasado tan rápido que no tengo tiempo para procesarlo”, confesó. Pero su atención ya está puesta en el Abierto de Estados Unidos, un torneo que en los últimos años ha visto brillar a otras canadienses como Bianca Andreescu y Leylah Fernandez. ¿Podrá seguir sus pasos? Ella lo cree posible: “Al final, todo es posible”, afirmó con una mezcla de humildad y convicción. La magia de Montreal puede haber sido solo el comienzo.