Los aficionados al rugby de todo el mundo ya pueden comenzar a planificar su participación en la Rugby World Cup Masculina 2027, tras la presentación oficial del programa de venta de entradas en un evento celebrado en Sídney. Esta nueva edición, que se disputará en Australia, no solo será la más grande en la historia del torneo, con más de 2,5 millones de boletos disponibles, sino también la más inclusiva y accesible, con precios pensados para todos los públicos y una serie de opciones innovadoras para vivir la experiencia.
La preventa de entradas comenzará en febrero de 2026, tras el anuncio del calendario de partidos en enero de ese mismo año. Entre las novedades destaca el Superfan Pass, que permitirá asegurar entradas anticipadas para todos los partidos, incluyendo el inaugural y la gran final. Además, desde el 30 de julio de 2025 se podrán adquirir paquetes premium con hospitalidad incluida para ocho partidos seleccionados. Todo esto forma parte de un enfoque centrado en el aficionado, con procesos simples, inclusivos y transparentes.
Entradas asequibles, nuevas opciones y una experiencia centrada en el aficionado
La venta de entradas para la RWC 2027 promete marcar un antes y un después: los boletos para adultos partirán desde los AUD$40 y habrá un millón de entradas a menos de AUD$100, con opciones para niños desde AUD$20. Con esto, se busca facilitar el acceso a todo tipo de públicos, desde seguidores fieles hasta familias que se acerquen por primera vez al torneo. También se ofrecerán entradas gratuitas para menores de dos años y asientos accesibles para personas con movilidad reducida o necesidades específicas, junto con acompañantes.
El Superfan Pass, limitado a 2027 unidades, saldrá a la venta el 5 de agosto de 2025 y permitirá comprar hasta cuatro entradas por partido para cualquiera de los 52 encuentros del torneo. A ello se suma la posibilidad de adquirir paquetes de hospitalidad y viajes desde 2025 y 2026 respectivamente, ofreciendo alternativas completas para disfrutar del Mundial. Como destacó el presidente de World Rugby, Brett Robinson, esta edición busca dejar un legado positivo para el rugby en Australia y en todo el mundo, esperando atraer a 250 mil visitantes internacionales y proyectando un impacto económico directo de 1.300 millones de dólares australianos.
