Queensland cancela el tranvía de Gold Coast y enciende dudas rumbo a Brisbane 2032
Juan José Saldaña
septiembre 1, 2025

El sueño olímpico de Brisbane 2032 se enfrenta a un obstáculo que va más allá del deporte: la movilidad urbana. La reciente decisión del gobierno de Queensland de cancelar la ampliación del tren ligero en Gold Coast ha encendido alarmas entre ciudadanos, académicos y organizadores. Lo que debía ser un legado de infraestructura sostenible se ha transformado en un debate cargado de frustración y preocupación.

El proyecto, inicialmente presupuestado en 3.000 millones de dólares australianos, se triplicó hasta rozar los 10.000 millones, lo que llevó al viceprimer ministro Jarrod Bleijie a suspenderlo. En su lugar, se anunció una red de autobuses como alternativa. Pero detrás de los números está la inquietud de una comunidad que teme que esta decisión afecte directamente la experiencia de millones de visitantes y, sobre todo, la vida diaria de quienes habitan la región.

La incertidumbre del transporte rumbo a 2032

El tren ligero debía conectar Burleigh Heads con Coolangatta, con una parada clave en el aeropuerto de Gold Coast. Su ausencia obligará a los asistentes a depender de automóviles privados o a enfrentar múltiples transbordos, lo que ya es visto por especialistas como un error estratégico. “No tener un tren ligero es una decisión totalmente equivocada”, advirtió la Dra. Dorina Pojani, subrayando la urgencia de ofrecer un sistema fluido y eficiente si se quiere que la población adopte el transporte público.

La preocupación no es menor: durante los Juegos, el tráfico podría convertirse en una pesadilla, con el riesgo de afectar tanto a visitantes como a residentes. La memoria de Sídney 2000 sirve de referencia: en aquel entonces, el número de pasajeros aéreos se incrementó en un millón. Con Brisbane esperando un aumento aún mayor, el desafío de la movilidad aparece como uno de los factores más críticos en la preparación olímpica.

Entre autobuses eléctricos y promesas de sostenibilidad

El gobierno de Queensland defiende que los autobuses podrán cubrir las necesidades de transporte, asegurando que no habrá un impacto negativo en la vida cotidiana de los habitantes locales. El ministro de Transporte, Brent Mickelberg, lidera el desarrollo de un plan centrado en el sur de Gold Coast, mientras Brisbane apuesta por su nueva flota de autobuses eléctricos de tránsito rápido, un proyecto pionero en el hemisferio sur impulsado por la empresa española Indra.

Estos avances, integrados con la línea M1 del metro de Brisbane, representan una apuesta por la innovación, la sostenibilidad y la eficiencia operativa. Sin embargo, para muchos la pregunta sigue abierta: ¿será suficiente? Los Juegos Olímpicos no solo son un escaparate deportivo, también son una prueba de la capacidad de una ciudad para organizar, recibir y movilizar al mundo. En este escenario, el transporte se convierte en el corazón del desafío, el punto donde se decidirá si Brisbane 2032 deja un legado de movilidad o una herida en su memoria colectiva.