Qué hay detrás del crecimiento del baloncesto profesional en África
Víctor García
agosto 28, 2025

El AfroBasket 2025, organizado por FIBA África como parte de su estrategia de expansión y profesionalización del baloncesto en el continente, coronó a Angola como campeona tras imponerse a Mali en la final disputada en el Kilamba Arena de Luanda este pasado fin de semana. Con este título, el duodécimo de su historia, la selección angoleña refuerza su condición de gran potencia histórica del baloncesto africano. Senegal completó el podio al superar a Camerún en el partido por el tercer puesto.

Más allá de los resultados, el torneo evidenció el crecimiento y desarrollo que vive el baloncesto en África. El auge de selecciones como Mali, que alcanzó por primera vez una final, se suma a la solidez de otras más clásicas como Senegal, Nigeria o Egipto, así como al avance de naciones emergentes como la sorprendente Sudán del Sur, que en pocos años y con un país sumido en una guerra civil se ha instalado entre los protagonistas. Este escenario refleja un cambio de era donde conviven las potencias tradicionales con nuevos proyectos que han elevado el nivel competitivo en todo el continente.

Potencias nacionales en transformación

La hegemonía de Angola se mantiene como referente, pero la diversidad de aspirantes confirma que África ya no es un escenario dominado por un único país. Nigeria y Egipto continúan como selecciones con estructuras sólidas, mientras que Costa de Marfil y Cabo Verde han dado pasos importantes en sus procesos de consolidación. Túnez, campeona en 2011 y 2017, busca reinventarse en medio de una etapa de transición y ante la aparición de nuevos aspirantes.

El AfroBasket 2025 también dejó claro que el crecimiento deportivo va acompañado de una mayor participación del público. La afición en Luanda llenó el pabellón en cada jornada, un ejemplo de cómo el baloncesto ha pasado a ser parte de la identidad de África.

Clubes africanos y la Basketball Africa League

Poniéndolo en contexto, el mencionado fortalecimiento del baloncesto africano no se entiende sin la Basketball Africa League (BAL), puesta en marcha por FIBA y la NBA en 2021. Clubes como Al Ahly (Egipto), Petro de Luanda (Angola), US Monastir (Túnez) y AS Douanes (Senegal) se han consolidado como referentes de un proyecto que ha elevado los estándares de competición, profesionalización y exposición internacional.

La BAL ha servido de escaparate para jugadores locales, ha impulsado el crecimiento de nuevos clubes y ha dado protagonismo a países sin tanta tradición, diversificando el mapa del baloncesto africano. En paralelo, equipos históricos como 1º de Agosto en Angola mantienen su peso en el escenario continental.

Y añadiendo nombres y apellidos a esta explosión del balón naranja, durante una ceremonia celebrada en Luanda antes de la final, FIBA y la Federación Angoleña rindieron homenaje a jugadores, entrenadores, árbitros y dirigentes que han dejado huella en el desarrollo de este deporte. Nombres históricos como Jean Jacques Conceição, Romain Sato o Medhat Warda, junto a figuras internacionales como Amadou Gallo Fall o Kim Bohuny, recibieron un tributo que simboliza el legado en África y un puente entre el pasado, el presente y lo que vendrá de aquí en adelante.

El trabajo de FIBA en África

El papel de FIBA África ha sido decisivo en este desarrollo. A través de programas de formación de entrenadores y árbitros, academias juveniles y campamentos en colaboración con la NBA, la federación ha creado un ecosistema que permite a los talentos africanos dar el salto a ligas profesionales de primer nivel.

La inversión en infraestructuras, como la moderna Kilamba Arena de Luanda o la Dakar Arena, garantiza que los grandes eventos se disputen en escenarios de primer nivel, mientras que el impulso a categorías de base asegura la continuidad del crecimiento. El resultado es un continente donde el baloncesto se ha consolidado como un deporte de masas y que se proyecta con fuerza hacia el futuro.

Con los ojos del baloncesto mundial ahora proyectados en el FIBA Eurobasket y la FIBA AmeriCup, no se puede olvidar el torneo que acaba de terminar en África y que, por su progresión, dentro de poco puede que se codee con las potencias de esos continentes.