Nueva Zelanda elimina directrices para atletas trans y reabre debate sobre inclusión en el deporte femenino
Juan José Saldaña
julio 26, 2025

El gobierno de Nueva Zelanda ha eliminado oficialmente sus “Principios Rectores para la Inclusión de las Personas Transgénero en el Deporte Comunitario”, una medida que marca un giro drástico en su política deportiva. La decisión, respaldada por ministros de alto nivel, ha sido presentada como un intento por priorizar la seguridad y la equidad en las competencias femeninas, en detrimento de las normativas que promovían la inclusión y el respeto a la identidad de género en el ámbito deportivo. Esta medida ha generado una intensa controversia tanto a nivel local como internacional, poniendo en tela de juicio el equilibrio entre justicia competitiva e inclusión.

El Viceprimer Ministro Winston Peters fue enfático en su postura, afirmando que «los hombres biológicos no tienen cabida en el deporte femenino«, al tiempo que advirtió a las organizaciones deportivas que quienes no acaten este nuevo enfoque no contarán con fondos públicos. La medida ha sido respaldada por otros miembros del gabinete, quienes sostienen que las directrices eliminadas no reflejaban el sentir de la mayoría de la comunidad. Sin embargo, también ha desatado fuertes críticas por parte de defensores de los derechos humanos y colectivos trans, que acusan al gobierno de excluir y marginar a una parte de la población que ya enfrenta barreras significativas en el deporte.

Una medida que refleja una tendencia global y polariza a la comunidad deportiva

La eliminación de las directrices ocurre tras una creciente presión por parte de atletas, médicos y administradores deportivos que, en septiembre de 2024, solicitaron al gobierno una revisión del marco vigente. Entre sus argumentos, destacaban que las normas comprometían la equidad y la seguridad en el deporte femenino. Figuras como la medallista olímpica Barbara Kendall y el remero Joseph Sullivan respaldaron este llamado, abogando por una normativa clara que protegiera la integridad competitiva. No obstante, los grupos defensores de los derechos trans han advertido que esta decisión podría profundizar la exclusión y fomentar entornos hostiles en un ámbito que debería ser accesible para todos.

Aunque Sport NZ ha confirmado la eliminación de las directrices, también ha señalado que las organizaciones deportivas podrán seguir tomando decisiones autónomas sobre la inclusión de personas trans, apelando al acompañamiento de entidades especializadas. A nivel internacional, el debate continúa: desde el Comité Olímpico de Estados Unidos hasta federaciones europeas han comenzado a aplicar restricciones en el deporte femenino, en un intento por equilibrar inclusión con justicia deportiva. Nueva Zelanda, que alguna vez fue vista como un modelo de apertura tras la histórica participación de Laurel Hubbard en Tokio 2020, ahora se suma a una tendencia global de revisión y endurecimiento de políticas sobre la participación de atletas transgénero.