El verano reciente dejó a varios clubes europeos bajo presión tras la aplicación de las normas de propiedad de múltiples clubes (MCO) de la UEFA. Entre los afectados se encuentra el Crystal Palace, que se vio relegado a la Conference League tras una polémica decisión por la vinculación de su mayor accionista, John Textor, con el Lyon, otro club europeo. La situación ha generado un debate sobre la complejidad de las reglas de la UEFA y la necesidad de reconsiderar los plazos y requisitos para demostrar el cumplimiento de la normativa.
Más allá del Palace, otros clubes como Drogheda y Dunajska Streda también enfrentaron sanciones, quedando excluidos de competiciones europeas. Este panorama ha puesto a la UEFA bajo presión para evaluar si la fecha límite del 1 de marzo para separar estructuras de propiedad debe posponerse, mientras se busca un equilibrio entre la integridad de las competiciones y la viabilidad de los modelos de inversión multiclub.
Controversia por la fecha límite y las confianzas ciegas
El debate se centra en la imposición de la fecha límite adelantada del 1 de marzo, que sustituyó a la anterior del 1 de junio. Los clubes argumentan que este cambio fue determinante para su destino en competiciones europeas, mientras que la UEFA mantiene la necesidad de garantizar el cumplimiento de las normas de MCO. Casos como el Nottingham Forest, que se benefició de los problemas del Palace al ascender a la Europa League, han generado cuestionamientos sobre la eficacia de mecanismos como las confianzas ciegas para separar a los propietarios de la gestión directa de los clubes.
Fuentes de clubes multiclub aseguran que estas estrategias no siempre logran desconectar completamente a los dueños de sus equipos. La falta de claridad y la rapidez en la implementación de las normas generan confusión, especialmente entre los clubes más pequeños, que suelen ser los más afectados por la rigidez de los plazos y los requisitos. El escenario ha llevado a la UEFA y a la Asociación Europea de Clubes a evaluar posibles ajustes para evitar repetir los problemas del verano pasado.
Nuevos modelos multiclub y la profesionalización del sector
Mientras tanto, inversores como Xander Czaikowski, CEO de Estrella Football Group, apuestan por un enfoque más colaborativo y horizontal en la gestión de participaciones minoritarias en múltiples clubes. El objetivo es generar valor a través de operaciones de tamaño similar, sin priorizar únicamente los resultados deportivos de un equipo, lo que marca un cambio respecto al modelo tradicional vertical y controlador de MCO.
Sin embargo, los modelos existentes seguirán bajo intenso escrutinio. Grupos de aficionados, como Ultra Boys 90 del Racing de Estrasburgo, continúan cuestionando la influencia de holdings en la gestión de los clubes, mientras la UEFA busca un equilibrio entre inversión y gobernanza. La necesidad de educar a los inversores y garantizar la sostenibilidad financiera de los clubes se mantiene como un desafío central para el futuro del fútbol europeo.
