Cuando Izzy Geraci tenía siete años, no llevaba el escudo de Estados Unidos ni pensaba en una medalla de oro mundial. Tampoco existía la posibilidad de que el flag football fuese olímpico. Solo era una niña en North Ridgeville, Ohio, con una pregunta: “¿Puedo jugar yo también?”. Vio a los niños con cascos y cintas, y quiso sumarse. Sus padres, algo sorprendidos, accedieron.
En su ciudad natal, Geraci creció rodeada de deporte. Practicaba fútbol, softball y cualquier otra disciplina que surgiera en el camino. Los domingos solía ver partidos de los Cleveland Browns en familia, una rutina que reforzó su conexión con el fútbol. “Recuerdo ver los partidos y pensar: ‘Parece tan divertido. Solo quiero jugar’”, contó en una entrevista para Olympics.com.
«Era muy guay que una chica quisiese jugar”
Aunque era la única chica, se sintió parte del equipo masculino de fútbol americano desde el inicio. “Todos mis compañeros, los entrenadores, los padres… me acogieron desde el primer día”, recordó. “Pensaban que era muy guay que una chica quisiese jugar.” Su entrenador le puso casco, balón, y le dio un nuevo nombre: “¿Te llaman alguna vez Izzy?”, le preguntó. “No”, respondió. “Pues creo que te llamaré así, no voy a estar gritando Isabella en el campo.” El apodo se quedó. Y ella también.
En el instituto, Geraci tuvo que elegir. El fútbol, que jugó junto a niños desde pequeña, dejó de ser una opción cuando los contactos se hicieron más duros y las oportunidades universitarias se reducían. Optó por el baloncesto, que le abrió camino con una beca en Cleveland State y más tarde en USC Upstate. Pero la motivación comenzó a flaquear. “Ya estaba desconectada del baloncesto”, confesó. “Buscaba algo que me devolviera la ilusión que sentía en el campo de fútbol.”
Una búsqueda en Google
Buscando por internet, escribió “women’s tackle football”. Entre enlaces, descubrió el flag football, un formato que nunca había probado. Le atrajo su velocidad y estructura. También le sorprendió encontrar menciones a una selección nacional femenina y rumores sobre los Juegos Olímpicos.
Después de su etapa universitaria, se mudó a Charlotte, donde entró en contacto con otras jugadoras. Una de ellas fue Madison Fulford, miembro del equipo nacional. “Le mandé un mensaje tipo: ‘¿Cuál fue tu camino para llegar a la selección?’”, contó Geraci. Fulford le explicó lo esencial. Geraci entrenó, grabó sus jugadas, las compartió en redes sociales y empezó a llamar la atención de entrenadores y ojeadores. Su trayectoria la llevó a debutar con Team USA en el Mundial IFAF de 2024 en Finlandia. “No me di cuenta de lo que significaba hasta el partido por el oro. Ver las banderas americanas en las gradas lo hizo real.” Geraci fue campeona del mundo.

La mañana que cambió el futuro del deporte
La confirmación de que el flag football sería deporte olímpico llegó durante una concentración con su club, Apex. La noche anterior, empezaron los rumores. Al despertar, escuchó los gritos: la propuesta había sido aprobada. “Se me puso la piel de gallina”, dijo. “Acababa de empezar a jugar, y de repente pasaba esto.”
Aunque la noticia le afectó de forma personal, resaltó la reacción de quienes llevaban años impulsando este deporte. “Ver su emoción fue lo que más me impactó. Llevaban mucho tiempo trabajando por esto.” En las semanas posteriores, comenzó a procesar la magnitud del anuncio. “Los Juegos son la cima del deporte. Ahora es el objetivo a largo plazo.”
“Da igual quién seas, puedes jugar”
Según Geraci, el flag football tiene una peculiaridad que lo distingue: su accesibilidad. “Este deporte no discrimina”, aseguró. “Da igual quién seas, puedes jugar.” También explicó que muchas habilidades aprendidas en otros deportes se pueden trasladar al football flag: “Saltar por un rebote me ayudó a disputar balones en el aire”, comentó.
Al hablar del nivel internacional, destacó que “cada vez más países se están acercando al nivel de Estados Unidos”. Mencionó el crecimiento en Japón, Australia, Alemania y en África, donde se celebró el primer campeonato continental. El siguiente reto para Geraci y Team USA será en los Juegos Mundiales 2025, donde el conjunto estadounidense se medirá con Canadá en su primer partido, el 14 de agosto.
Consultada sobre si cambiaría una medalla olímpica por un título de los Cleveland Browns, Geraci respondió sin dudar: “Medalla de oro en los Juegos”, dijo entre risas. “Pero un triunfo de los Browns también me haría ilusión. En algún momento de mi vida, tiene que pasar.”
