La emoción comienza a sentirse en Argentina, donde el río y la pasión se unirán para escribir un capítulo histórico. En octubre de 2026, la ciudad de Gualeguaychú, en Entre Ríos, será sede del Campeonato Mundial de Maratón de Canotaje de la ICF, un evento que no solo reunirá a los mejores palistas del planeta, sino que también marcará la primera vez que esta cita se viva en suelo sudamericano. Un acontecimiento que trasciende lo deportivo para convertirse en un puente cultural, social y humano que acercará al mundo al corazón del litoral argentino.
La elección de esta ciudad ribereña no es casual. Gualeguaychú, con su geografía privilegiada y su cercanía con Uruguay, refleja la calidez y la tradición que caracterizan al país anfitrión. Argentina, tierra de campeones y de historias en el agua, mantiene viva su esencia en atletas jóvenes como Pedro Agustín Ratto, reciente subcampeón mundial sub-23 en kayak, que representan la continuidad de una pasión que crece con cada generación. El Mundial de 2026 llegará acompañado del Campeonato Panamericano y del Mundial Masters, consolidando a la región como un nuevo epicentro del canotaje mundial.
Un hito histórico para el canotaje
La confirmación de Gualeguaychú como sede ha sido recibida con entusiasmo en la comunidad internacional. Para Ruud Heijselaar, presidente del Comité de Maratón de Canotaje de la ICF, este nombramiento marca un antes y un después: “Será la primera vez que los mejores atletas del mundo compitan en Sudamérica y la primera vez desde 2019 que el evento salga de Europa”. Sus palabras reflejan no solo la magnitud de la designación, sino también el compromiso de llevar el deporte a nuevos horizontes.
Este paso responde a la visión de la federación de globalizar el canotaje, trasladando su máximo evento a distintos continentes cada cuatro años. En esta ocasión, la mirada se posa en América del Sur, donde el canotaje tiene raíces profundas y una comunidad apasionada. Para los aficionados locales, la oportunidad de ver a los mejores maratonistas del mundo remar en aguas argentinas será un sueño convertido en realidad.
Orgullo argentino y expectativa regional
El sentimiento es aún más intenso en la Federación Argentina de Canotaje. Su presidente, Mauricio Caffa, recibió la bandera de la ICF en la clausura del Mundial de Hungría y no escondió su emoción: “Es el evento más importante que hemos tenido. Para Sudamérica es una primera oportunidad y queremos que todos conozcan nuestros ríos y nuestra manera de vivir la maratón”. Sus palabras reflejan tanto orgullo como responsabilidad: mostrar lo mejor de un país que respira deporte y hospitalidad.
Caffa, que alguna vez también remó como maratonista, vive este momento como un sueño personal cumplido. Pero más allá de lo individual, su visión es clara: convertir el Mundial en una experiencia inolvidable para los atletas, las delegaciones y el público que llegará desde distintas partes del planeta. Consciente de las distancias y los desafíos logísticos, aseguró que Argentina hará todo lo posible para que quienes viajen hasta Gualeguaychú regresen con el recuerdo imborrable de un campeonato vivido con el calor humano que distingue a la región.
