El reajuste financiero de Milano Cortina tras la caída de la inflación
Juan José Saldaña
mayo 5, 2025

A menos de un año del encendido del pebetero, el Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 anunció un incremento del 7 % en su presupuesto operativo, alcanzando los 1.700 millones de euros. Este aumento, equivalente a 100 millones más que la previsión anterior, llega en un momento en que la inflación en Italia ha disminuido significativamente, permitiendo una mejor planificación financiera del evento más importante del invierno deportivo global.

La medida se enmarca en una estrategia que combina control de costes con ambición organizativa. Aunque se excluyen del presupuesto operativo las obras de infraestructura y construcción de sedes, como el centro de patinaje en Cortina d’Ampezzo o el estadio de hockey en Santa Giulia, el ajuste refleja el tamaño del desafío y una respuesta concreta a un entorno económico más estable. En paralelo, el Comité Olímpico Internacional (COI) contribuirá con alrededor de 1.000 millones de dólares, reforzando el respaldo internacional al proyecto.

Mayor inversión con enfoque sostenible y racional

El aumento presupuestario se produce en un contexto de menor presión inflacionaria: Italia pasó de una tasa anual del 5,7 % en 2023 al 1 % en 2024, impulsada por la caída de los precios de la energía. Esta desaceleración ha facilitado una proyección más realista de costos y ha abierto espacio para fortalecer aspectos operativos sin comprometer la viabilidad del evento. Sin embargo, el nuevo presupuesto no incluye grandes inversiones en nuevas infraestructuras, sino que se concentra en optimizar el uso de recursos ya existentes.

A diferencia de ediciones pasadas que apostaron por megaproyectos, Milano Cortina 2026 se apoya en sedes consolidadas, muchas de las cuales han albergado competencias internacionales con anterioridad. Esta reutilización, junto con la descentralización de los eventos y la apuesta por la sostenibilidad, mantiene el presupuesto muy por debajo de los estándares establecidos en Juegos recientes como Pekín 2022 o Sochi 2014. Con el firme respaldo del gobierno italiano y una ejecución que privilegia la eficiencia, los organizadores avanzan hacia unos Juegos que aspiran a marcar un precedente en responsabilidad financiera y legado duradero.