El Muaythai se acerca al escenario olímpico
Farzad Youshanlou
septiembre 7, 2025

Desde la preparación juvenil en Países Bajos hasta los triunfos continentales de Vietnam y el resurgir de Tailandia, el deporte combina cultura, crecimiento y competencia de élite en su camino hacia el reconocimiento olímpico.

El muaythai avanza con paso firme hacia el reconocimiento olímpico, impulsado por el crecimiento continental, la inversión nacional y una sólida identidad cultural. Desde Europa hasta Asia, los acontecimientos recientes muestran cómo este arte marcial está construyendo la estructura y la visibilidad necesarias para alcanzar el mayor escenario deportivo del mundo.

En los Países Bajos, la selección juvenil nacional ofreció una muestra de cómo Europa se prepara para el futuro. Antes del Mundial Juvenil de Abu Dabi 2025, el equipo se reunió en una jornada que combinó formación técnica y trabajo en equipo. Talleres sobre las reglas de la IFMA y ejercicios colectivos subrayaron que el éxito en el ámbito internacional depende no solo de la preparación física, sino también de la concentración mental y la unidad.

El encuentro se inauguró con las palabras del presidente federativo Duran Ebren, quien recalcó la importancia de representar al país con orgullo. La jornada concluyó con un buffet tailandés, un gesto simbólico que enlaza las raíces del deporte con su nueva vida en Europa. Para los jóvenes neerlandeses, fue tanto un ejercicio de identidad como de preparación competitiva.

En Asia, Vietnam sigue consolidándose como potencia. Más de 5.000 atletas participaron en el Campeonato Nacional 2025, con 400 clasificados para las rondas finales en las disciplinas de combate y culturales como Wai Kru y Mai Muay. La masiva participación refleja la rápida integración del muaythai en el sistema deportivo del país y su creciente papel en el tejido social.

El Campeonato de Muaythai de la ASEAN 2025

Ese impulso se trasladó también al escenario continental. Vietnam se coronó campeón en el Campeonato Asiático 2025, un momento definitorio en su ascenso regional. Según Tu Le Na, miembro del Comité Ejecutivo de FAMA, el éxito se cimentó en la cooperación entre la federación nacional, el Comité Olímpico Nacional y el Ministerio de Deportes. Lo describió como “una vía clara desde la base hasta la élite”, que permite a los atletas progresar desde competiciones locales hasta campeonatos mundiales y plataformas reconocidas por el movimiento olímpico.

Las rivalidades regionales también han sido clave para elevar el perfil del deporte. El Campeonato de la ASEAN, celebrado este año en Malasia, reunió a las principales selecciones del sudeste asiático en la última prueba antes de los Juegos de la SEA. Tailandia, Vietnam y Malasia protagonizaron enfrentamientos de gran nivel técnico y fuerte orgullo nacional.

Para Tailandia, el torneo tenía un valor especial. Tras no lograr oros en los Juegos Mundiales, el país que vio nacer al muaythai afrontaba dudas sobre su hegemonía. En Malasia, el equipo tailandés respondió con contundencia, recuperando el título general y reafirmando su condición de potencia regional.

En conjunto, estos avances muestran un deporte que ya no está en los márgenes, sino plenamente integrado en el panorama deportivo mundial. Europa apuesta por la formación y la identidad, Asia impulsa la participación masiva y el rendimiento de élite, y Tailandia sigue defendiendo su legado cultural. El resultado es una disciplina que cumple los estándares olímpicos tanto en estructura como en espíritu. La pregunta ya no es si el muaythai estará en los Juegos Olímpicos, sino cuándo ocupará por fin su lugar entre los deportes más grandes del mundo.