Las campeonas olímpicas inspiran nostalgia mientras China acoge de nuevo el World Judo Tour tras seis años de ausencia.
Después de seis años, el World Judo Tour ha regresado a China. El Grand Prix de Qingdao se inauguró el jueves 25 de septiembre con una ceremonia en el Hotel Conson.
Xin Zhang, subdirector de Deportes de Qingdao, ofreció un discurso detallado en el que expresó su profundo agradecimiento a la Federación Internacional de Judo (IJF) por devolver este prestigioso torneo a la ciudad.
La competición, que se desarrollará durante tres días, tiene como escenario el Estadio Conson de Qingdao. Entre los altos cargos internacionales presentes figuran Mohammed Meridja, director de Educación y Entrenamiento de la IJF; Vladimir Barta, director deportivo de la IJF; y Raúl Camacho, director de la Comisión de Arbitraje de la IJF. También asistieron Ming Ye, secretario del Comité del Partido de Qingdao y jefe del Grupo de Desarrollo Deportivo de la ciudad, y Miao Gao, secretario general de la Asociación China de Judo.

Raul Camacho, Director de Arbitraje de la IJF
En la ceremonia, Camacho subrayó la importancia del regreso del Grand Prix a Qingdao tras seis años de ausencia. Aseguró que la IJF mantiene su compromiso con el juego limpio, destacando la presencia de quince de los mejores árbitros del mundo, junto a tres supervisores y dos directores de arbitraje. La Comisión de Arbitraje de la IJF está preparada para revisar los vídeos de los combates y garantizar decisiones transparentes e imparciales durante todo el torneo.
La historia del judo en China se remonta a la década de 1930. La Asociación China de Judo se constituyó oficialmente en diciembre de 1979, fue reconocida por la Federación Deportiva de Toda China y poco después se afilió a la IJF.
Los momentos más memorables del judo chino en los Juegos Olímpicos llegaron de la mano de Xian Dongmei y Tong Wen, campeonas de oro en Atenas 2004 y Pekín 2008. Su legado sigue vivo y otorga al regreso del Grand Prix de Qingdao un matiz nostálgico. Al mismo tiempo, la cita ofrece a la nueva generación de judocas y entrenadores chinos una plataforma clave para medirse con rivales internacionales y ponerse al día con las últimas innovaciones del deporte.

Vladimir Barta, Director Deportivo de la IJF
Más allá del tatami, China se consolida como un actor de peso en la industria deportiva mundial. La fuerte inversión estatal en disciplinas olímpicas y el creciente interés cultural por acoger grandes eventos hacen del país uno de los mercados más importantes. Con más de 1.400 millones de habitantes, China representa un potencial masivo de aficionados y un enorme semillero de talento.
Aunque el judo no tiene la misma presencia que las artes marciales tradicionales como el wushu, albergar competiciones de la IJF aporta un nuevo impulso al deporte. La Administración General de Deportes de China respalda las disciplinas olímpicas con financiación, centros de alto rendimiento y sistemas de entrenamiento profesional, en los que el judo ocupa un lugar destacado.
El país también dispone de modernos pabellones polivalentes en ciudades como Pekín, Shanghái, Cantón, Nankín y Shenzhen, instalaciones perfectamente preparadas para acoger competiciones internacionales de artes marciales.
