La esgrimista francesa Ysaora Thibus, campeona del mundo de florete femenino en 2022, ha sido exonerada de las acusaciones de dopaje tras demostrar que la sustancia prohibida detectada en su organismo llegó a través de besos con su entonces pareja, el estadounidense Race Imboden. Thibus se enfrentaba a una sanción de cuatro años después de dar positivo por ostarina en enero de 2024, un agente anabólico prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje —AMA— desde 2008.
La deportista, de 33 años, defendió que la ostarina había entrado en su cuerpo de forma involuntaria, al besar a Imboden, quien estaba tomando un suplemento que contenía la sustancia. La AMA llevó el caso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo —TAS—, que finalmente la absolvió en una resolución emitida el lunes.
El TAS reconoce la contaminación por beso
En su comunicado, el TAS explicó que «el Panel consideró las pruebas y señaló que está científicamente demostrado que la ingesta de una dosis de ostarina similar a la consumida por la entonces pareja de la Sra. Thibus habría dejado suficiente cantidad en la saliva como para contaminar a otra persona a través de un beso». El tribunal concluyó que la violación de las normas antidopaje no fue intencionada y que Thibus no tuvo culpa ni negligencia.
La AMA, a través de su portavoz Andrew Maggio, expresó su «decepción por el resultado» del caso, aunque declinó hacer más comentarios. «La AMA cuestionó el escenario presentado por la atleta basándose en los hechos y la ciencia de este caso concreto», señaló en un correo electrónico.
Un caso seguido de cerca durante los JJOO
Thibus ha estado bajo el foco mediático durante los últimos 18 meses, especialmente en los Juegos Olímpicos de París 2024, donde partía como una de las grandes esperanzas del equipo francés. Tras el positivo, la Federación Internacional de Esgrima —FIE— la suspendió de inmediato, aunque en mayo fue absuelta por el panel disciplinario de la federación, lo que le permitió competir en París a la espera de la apelación.
En la cita olímpica, Thibus fue eliminada en dieciseisavos de final, lejos de las expectativas iniciales. Durante todo el proceso, su defensa mantuvo la misma línea argumental, como explicó su abogada Joëlle Montlouis al medio francés ‘L’Equipe’: «En ningún momento nos desviamos de nuestro rumbo. Desde la primera instancia hasta la audiencia en el TAS, mantuvimos la misma línea, fieles a la realidad de los hechos».
El precedente de la contaminación accidental en el deporte
El caso de Thibus se suma a otros episodios recientes en los que los deportistas han alegado contaminación accidental para explicar la presencia de sustancias prohibidas en sus controles. Entre los ejemplos más conocidos figuran la patinadora rusa Kamila Valieva, que argumentó haber ingerido trimetazidina a través de un postre de fresas preparado por su abuelo, o varios atletas chinos que atribuyeron su positivo por metandienona al consumo de hamburguesas contaminadas.
El TAS, en su resolución, tuvo en cuenta la cantidad de ostarina presente en el suplemento de Imboden, la posible transmisión a través de la saliva y los efectos acumulativos de la exposición prolongada. Este caso abre un nuevo capítulo en la interpretación de las normas antidopaje y la consideración de circunstancias excepcionales en el deporte de élite.
