El Campeonato del Mundo Junior de Bádminton, que arranca en Guwahati, reúne a cerca de 400 jugadores de 36 países en una edición marcada por la innovación. La Federación Mundial de Bádminton -BWF- ha decidido introducir un nuevo sistema de puntuación con el objetivo de analizar su viabilidad para el futuro del deporte. Este formato experimental convierte el torneo en un verdadero banco de pruebas para medir el impacto de los cambios en la dinámica y la competitividad de los encuentros.
Cada eliminatoria se disputará al mejor de tres sets hasta 45 puntos, con un total de cinco partidos en cada set: individual masculino, individual femenino, dobles masculino, dobles femenino y dobles mixto. La puntuación se acumula de forma progresiva —9, 18, 27, 36 y 45 puntos— y el set se decide con un único punto si se llega a 44 iguales. El nuevo sistema busca ofrecer mayor ritmo, emoción y equilibrio entre equipos sin extender la duración de los duelos.
Más presión, más igualdad y más sorpresas
El técnico chino Chen Long destacó la posibilidad de que las grandes potencias puedan verse exigidas por rivales emergentes. En la misma línea, el seleccionador de Estados Unidos, Sai Praneeth, aseguró que el formato generará una presión constante: “Es una buena oportunidad para cualquiera de provocar una sorpresa si tiene nivel suficiente. Es un formato nuevo y todos estarán bajo presión desde el primer punto”.
Para los equipos menos habituales en la élite, el cambio representa una oportunidad de competir en condiciones más equilibradas. Países como India o Hong Kong China ya habían probado el sistema internamente, mientras que otros seis equipos en desarrollo —Bhután, Egipto, Ghana, Filipinas, Sri Lanka y Uganda— lo ensayaron durante un campamento de formación organizado por la BWF. “Es diferente y rápido, no puedes permitirte errores. Nos da una oportunidad frente a equipos más fuertes”, señaló el entrenador de Sri Lanka, Thushira Amarathunga.

Modernización y atraer nuevas audiencias
Desde la dirección de la BWF, el objetivo va más allá de la simple experimentación técnica. La presidenta Khunying Patama Leeswadtrakul explicó que el nuevo formato pretende “modernizar el bádminton y proteger el bienestar de los atletas, al tiempo que hace el deporte más emocionante y atractivo para las audiencias globales”. La federación considera que esta clase de ensayos son esenciales para mantener la relevancia del bádminton en un contexto deportivo cada vez más competitivo.
El secretario general Thomas Lund recalcó que cualquier cambio futuro se decidirá a partir de datos y consultas amplias. “Es esencial que este proceso sea inclusivo y esté bien informado, con decisiones basadas en la evidencia y en lo que sea mejor para el bádminton mundial”, señaló. Durante el torneo se recopilarán estadísticas, impresiones y análisis que servirán para valorar el impacto del formato antes de extenderlo a otras competiciones.
Opiniones divididas entre federaciones y expertos
El nuevo sistema ha generado reacciones diversas dentro del circuito. Jugadores como el malasio Razeeq Danial Roslee lo consideran positivo porque obliga a “mantenerse alerta desde el inicio y ser más agresivo”, mientras que entrenadores como Pang Cheh Chang opinan que la innovación es bienvenida, aunque “todavía es pronto para juzgar su efecto real”. La mayoría coincide en que el formato acorta los márgenes de error y favorece la intensidad desde el primer punto.
En el otro extremo, algunas voces muestran cautela. El exjugador y comentarista Ben Beckman advirtió de que el formato podría resultar “demasiado artificial” al depender del acumulado de puntos, mientras que el indio HS Prannoy expresó dudas sobre su aportación al desarrollo técnico de los jugadores. También desde la Asociación de Bádminton de India -BAI-, Sanjay Mishra señaló que los deportistas “prefieren formatos más largos para expresarse plenamente”, aunque reconoció que la iniciativa abre un debate necesario sobre el futuro del deporte.
