En el marco del Día Internacional de la Mujer 2025, el Comité Olímpico Internacional (COI) está promoviendo iniciativas de base que brinden a mujeres y niñas la oportunidad de acceder y beneficiarse del deporte. Un ejemplo destacado es el proyecto “Empoderar a las niñas a través del deporte” del Comité Olímpico Turco, que desde su lanzamiento en 2021 ha impactado positivamente a aproximadamente 1.500 niñas de entre 10 y 14 años en tres ciudades desfavorecidas de Turquía: Gaziantep, Şanliurfa y Diyarbakir.
Apoyado por el programa de Solidaridad Olímpica del COI, este proyecto proporciona acceso continuo al deporte en comunidades donde la participación de las niñas en actividades deportivas y la asistencia escolar, especialmente después de la escuela secundaria, son bajas. Hasta ahora, se han establecido cuatro escuelas deportivas que ofrecen entrenamiento especializado en siete deportes olímpicos: bádminton, baloncesto, gimnasia, balonmano, tenis de mesa, taekwondo y voleibol.
IMPACTO EN EDUCACIÓN Y PERCEPCIÓN DE GÉNERO
El proyecto no solo busca desarrollar las habilidades físicas de las niñas, sino también fortalecer su confianza y autoestima, como explica Nese Gundogan, secretaria general del Comité Olímpico Turco: “Iniciamos este proyecto para contribuir al desarrollo físico, mental y social de nuestras niñas a través del deporte. Queríamos fortalecer su confianza y apoyarlas para que continúen su educación”.
Los resultados son alentadores: el 61,5% de las participantes ha mejorado su rendimiento académico, y el 96,7% ha expresado un fuerte deseo de continuar con estudios superiores. Además, el proyecto está cambiando las percepciones de género en las comunidades y aumentando la conciencia de los padres sobre los beneficios del deporte para las niñas.
INSPIRACIÓN A TRAVÉS DE MODELOS A SEGUIR
El proyecto también inspira a las niñas al conectarlas con modelos a seguir como Eda Erdem, capitana del equipo nacional de voleibol y miembro de la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Turco. Erdem, tres veces olímpica, desempeña un papel clave en la promoción de la misión del proyecto. Una participante comentó: “Desde que me uní a la escuela, soy muy feliz. Me encanta pasar tiempo con mis amigas y entrenadores. Quiero ser una atleta como Eda Erdem algún día”.
Otro ejemplo es Aliye Demirbağ, jugadora de bádminton que representó a Turquía en los Juegos Olímpicos de la Juventud Nanjing 2014. “Espero que estas niñas no renuncien a sus sueños y los conviertan en realidad en el futuro”, afirmó. Más del 75% de las participantes del proyecto ahora sueñan con carreras profesionales en el deporte.
COMPROMISO A LARGO PLAZO
El éxito del proyecto también se debe al papel de los entrenadores, quienes no solo brindan formación deportiva, sino que actúan como mentores, guiando a las niñas en aspectos de la vida. Su impacto ha sido altamente positivo, con una calificación promedio de 4,9 sobre 5 por parte de las estudiantes.
El Comité Olímpico Turco está comprometido con la continuidad del proyecto y busca expandirlo a otras ciudades con desafíos similares. Como explicó un entrenador: “Este proyecto es como plantar un árbol. Si lo cortas antes de tiempo, nunca alcanzará su máximo potencial. Su continuidad es esencial para el desarrollo de estas niñas”.
