La Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF) ha abierto un proceso histórico para reformar su Constitución, con la mirada puesta en el Centenario de 2026. La responsabilidad de dirigir este cambio no recae en la dirección ejecutiva, sino en un perfil independiente: Andrés Constantin, el nuevo director de gobernanza de la federación y un perfil alto con una amplia experiencia en este tipo de cometidos.
La decisión de apartar a los dirigentes del proceso busca garantizar la máxima imparcialidad. Constantin será quien coordine un trabajo que no solo supone actualizar un texto legal, sino sentar las bases de la estructura que guiará el próximo siglo del tenis de mesa.
Un jurista con trayectoria internacional
Nacido en Argentina y con nacionalidad también Suiza, Constantin se formó como abogado en la Universidad Torcuato Di Tella y completó un máster en Derecho y un doctorado en Ciencias Jurídicas en la Universidad de Georgetown, en Estados Unidos. Su carrera académica le ha llevado a impartir clases como profesor visitante en su alma máter argentina y como profesor adjunto en Georgetown.
Más allá del ámbito universitario, ha desarrollado una amplia trayectoria internacional colaborando con organismos como Naciones Unidas, la Organización Mundial de la Salud, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos o la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos. En todos ellos ha ejercido labores de asesoría legal y política, además de impulsar litigios estratégicos y procesos de participación con múltiples actores.
Liderazgo neutral para una reforma histórica
La Asamblea General Anual de 2025 aprobó por amplia mayoría una resolución de la Junta Ejecutiva para modernizar los Estatutos. A partir de ahí, Constantin ha sido designado para diseñar y supervisar un proceso participativo en el que cada federación continental, asociación miembro y oficial pueda presentar sus propuestas.
El nuevo marco constitucional se construirá bajo cinco principios básicos: transparencia, inclusión, independencia, rendición de cuentas y visión de futuro. “La reforma constitucional no se limita a redactar un texto legal, se basa en la confianza, la legitimidad y en construir el futuro juntos”, explicó Constantin, convencido de que el proyecto pertenecerá a toda la familia mundial del tenis de mesa.
Experiencia en gobernanza y derechos humanos
Antes de llegar a la ITTF, Constantin ya había trabajado en proyectos de gobernanza en distintos continentes, asesorando a gobiernos en Asia, Europa, África, América Latina y el Caribe. Su experiencia le ha permitido desenvolverse en contextos culturales y sistemas legales muy distintos, lo que ahora aporta una visión interdisciplinar y global al tenis de mesa.
El jurista ha liderado iniciativas de alto impacto, siempre con un enfoque en la transparencia y la equidad. Su estilo combina rigor técnico con un componente participativo, un modelo que la ITTF busca replicar para garantizar que la nueva Constitución responda a los desafíos actuales y prepare al deporte para las próximas décadas.
Una referencia en procesos participativos
El plan diseñado por Constantin convierte a la ITTF en una de las federaciones más abiertas de cara a sus reformas internas. Habrá diálogos regionales bajo la regla de Chatham House, consultas individuales, formularios anónimos, traducciones y registros públicos de todas las aportaciones. La metodología pretende que cada voz cuente y que cada contribución quede reflejada en el resultado final.
La apuesta recuerda a procesos recientes en otras federaciones internacionales, como la nueva Constitución aprobada por el Comité Paralímpico Internacional en 2021 o la reforma de las recientes reformas en la Federación Internacional de Tenis o World Aquatics. Sin embargo, el modelo de la ITTF destaca por la amplitud de sus canales de participación y la independencia total del liderazgo, lo que lo convierte en un caso pionero en el deporte mundial.
