World Aquatics mueve ficha: por qué Budapest será su nueva sede global
Javier Nieto
octubre 8, 2025

World Aquatics ha iniciado oficialmente la construcción de su nueva sede mundial en Budapest, con la colocación de la piedra fundacional el 7 de octubre de 2025. La instalación, financiada por la desarrolladora privada Southblaze Ltd., reunirá oficinas administrativas, un centro de entrenamiento de élite y alojamiento para deportistas en un espacio de 20.000 metros cuadrados. Este movimiento consolida una estrategia institucional que busca modernizar la gobernanza deportiva y descentralizar la gestión internacional fuera de los enclaves tradicionales como Lausana.

La elección de Hungría no es casual. El país es una potencia histórica en los deportes acuáticos, con figuras como Katinka Hosszú, Kristóf Milák, Dániel Gyurta y László Cseh, cuyos éxitos han proyectado el nombre de Hungría en la élite mundial. Budapest, además, ha albergado los Campeonatos Mundiales de 2017 y 2022, consolidándose como referente organizativo en este ámbito. A ello se suma el apoyo del Gobierno de Hungría, el municipio de Budapest y el distrito 13, donde se ubicará el nuevo complejo, alineado con el plan urbano ‘Budapest 2030’ y sus objetivos de sostenibilidad y desarrollo internacional.

Una apuesta estratégica y simbólica

El traslado de la sede desde Lausana fue aprobado en el Congreso General de 2023, y desde 2024 World Aquatics ya opera parcialmente desde una oficina interina en Budapest. La federación busca centralizar en un solo espacio sus áreas administrativas, técnicas y de formación, al tiempo que fomenta la cooperación con universidades y centros de investigación en ciencias del deporte. “La nueva sede refleja nuestra visión de un deporte más global, sostenible e inclusivo”, afirmó Husain Al-Musallam, presidente de World Aquatics, durante la ceremonia de inauguración del proyecto.

El edificio, que combinará arquitectura contemporánea con elementos del diseño húngaro tradicional, simboliza el vínculo entre la herencia acuática del país y la visión internacional de la federación. World Aquatics pretende que el nuevo centro no solo funcione como sede administrativa, sino también como punto de encuentro para atletas, entrenadores, dirigentes y federaciones continentales, consolidando una estructura operativa más cohesionada y moderna.

Objetivos estratégicos y beneficios esperados

El proyecto persigue reforzar la eficiencia institucional, potenciar la innovación deportiva y promover la cooperación internacional en un entorno adaptado a las exigencias del siglo XXI. La creación de un complejo multifuncional permitirá optimizar recursos y ofrecer un espacio estable para formación, investigación y eventos técnicos. A su vez, Hungría se beneficiará de un flujo constante de congresos, competiciones y visitantes, impulsando el desarrollo urbano y económico del distrito 13 mediante el concepto de “ciudad de 15 minutos”.

El impacto simbólico también es relevante: con esta decisión, World Aquatics sitúa a Budapest como centro neurálgico de la natación mundial, reforzando su posición como capital de referencia en los deportes acuáticos. La federación aspira a que el nuevo complejo inspire futuras colaboraciones internacionales y atraiga otras instituciones deportivas a establecerse en la capital húngara.

Precedentes internacionales

El movimiento de World Aquatics se enmarca en una tendencia más amplia entre organismos deportivos que buscan modelos de gestión más integrados y cercanos a sus comunidades. La Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) trasladó en 2023 parte de su estructura operativa desde Zúrich a Florida, mientras que la Federación Internacional del Deporte Universitario (FISU) reubicó su sede en el campus de Lausana en 2018 para reforzar su vínculo académico. Sin embargo, el caso de World Aquatics destaca por combinar la reubicación institucional con la creación de un complejo arquitectónico y urbano de nueva generación.

La nueva sede está prevista para completarse a mediados de 2028. Con ella, World Aquatics busca marcar un nuevo estándar en la gestión del deporte internacional, combinando innovación, sostenibilidad y legado histórico. Budapest, por su parte, refuerza su papel como epicentro del deporte acuático mundial, en un proyecto que conjuga ambición deportiva, desarrollo urbano y diplomacia institucional.