Filipinas será sede del Campeonato Mundial de Voleibol Femenino FIVB 2029
Juan José Saldaña
septiembre 30, 2025

El voley femenino vivirá un momento histórico en 2029, cuando Filipinas reciba por primera vez el Campeonato Mundial FIVB. La noticia, anunciada en Shanghái por el presidente de la FIVB, Fabio Azevedo, y la leyenda Leila Barros, despierta ilusión no solo en el país anfitrión, sino también en toda Asia, que vuelve a situarse en el centro de la escena deportiva global.

El anuncio llega justo al cierre del Campeonato Mundial Masculino 2025, también organizado en Filipinas, un evento que ha dejado huella por su impecable organización, el entusiasmo del público y la calidez con que el país acogió a las delegaciones. El paso hacia 2029 no es solo un nuevo desafío, sino la continuación de un camino de crecimiento que busca dejar un legado duradero en los atletas y en la sociedad filipina.

Una oportunidad que trasciende el deporte

Para la FIVB, la elección de Filipinas no es casualidad: representa la convicción de que el voleibol es más que un espectáculo deportivo, es una herramienta de unidad, inclusión y transformación social. Así lo expresó Azevedo al destacar que este campeonato será clave en la meta de duplicar el alcance del movimiento mundial del voleibol, pasando de 800 millones a 1.600 millones de personas conectadas al deporte.

La visión compartida por Volleyball World es clara: acercar a los aficionados como nunca antes, dentro y fuera de las canchas. El director ejecutivo Ugo Valensi subrayó que este campeonato busca inspirar a nuevas generaciones, conectar comunidades y consolidar la idea de que el voleibol es de todos y para todos. Un torneo pensado no solo para competir, sino para celebrar lo que significa jugar y vivir en equipo.

El sueño filipino y su legado

Para Filipinas, este campeonato es mucho más que un evento. Como señaló Ramón Suzara, vicepresidente de la FIVB y presidente de la Confederación Asiática, la experiencia adquirida en 2025 servirá de base para que 2029 sea aún más memorable. No se trata únicamente de mostrar capacidad organizativa, sino de convertir al país en un referente duradero para el voleibol mundial, fortaleciendo su rol en la agenda deportiva y turística internacional.

Ese sentimiento de orgullo también lo expresó Patrick “Pató” Gregorio, presidente de la Comisión de Deportes de Filipinas, quien describió este logro como un “gran regalo” para los millones de filipinos que sienten pasión por el voleibol. Más allá del deporte, el impacto será económico, social y cultural, con la creación de oportunidades para atletas y comunidades enteras, respaldadas por la alianza entre el sector público y privado. En 2029, Filipinas no solo organizará un campeonato: contará al mundo una historia de pasión, resiliencia y futuro compartido.