La estrategia de Qatar en la ONU anunciando al mundo su candidatura olímpica para 2036
Javier Nieto
septiembre 25, 2025

En una Asamblea General de la ONU marcada por la guerra en Ucrania, la escalada del conflicto entre Israel y Palestina, las crisis humanitarias en África y Oriente Medio, y la urgencia de avanzar en compromisos frente al cambio climático y la regulación de la inteligencia artificial, el Emir de Qatar, Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, sorprendió al situar el deporte en el centro de su intervención. El dirigente anunció la candidatura de su país para albergar los Juegos Olímpicos de 2036, presentándola como un proyecto de diplomacia y entendimiento en medio de los principales retos globales.

Doha ha sido durante mucho tiempo una capital global que acoge grandes eventos políticos, económicos y deportivos, y hemos presentado nuestra candidatura para albergar los Juegos Olímpicos de 2036, convencidos de que el deporte es un puente para conectar a los pueblos”, declaró el Emir. En su intervención también adelantó que Qatar organizará la Segunda Cumbre Mundial para el Desarrollo Social entre el 4 y el 6 de noviembre de 2025, consolidando a Doha como sede habitual de reuniones de alcance mundial.

Qatar y su historial de grandes eventos deportivos

El anuncio en la ONU responde a una estrategia diplomática poco común en el deporte, al aprovechar un foro multilateral para reforzar la legitimidad internacional de la candidatura. Escoger la tribuna de la Asamblea General otorga una visibilidad global inmediata, ante jefes de Estado y representantes de casi 200 países, lo que convierte el anuncio en un mensaje dirigido tanto al Comité Olímpico Internacional -COI- como a la comunidad internacional. Qatar presenta como aval su experiencia reciente, con la Copa Mundial de la FIFA 2022 como mayor escaparate de su capacidad logística y organizativa

Además del Mundial de fútbol, Doha ha sido sede en la última década de competiciones como el Campeonato Mundial de Gimnasia Artística de 2018, los World Beach Games de 2019, o los Campeonatos Mundiales de Natación en 2024. En los próximos años acogerá el Mundial de baloncesto y mantiene un calendario anual con citas de atletismo, tenis y motociclismo, que refuerzan su perfil como centro deportivo global.

Las candidaturas rivales para los Juegos Olímpicos de 2036

La propuesta qatarí competirá con candidaturas de gran proyección internacional. Ahmedabad encabeza la apuesta de India, respaldada por un plan de infraestructuras de nueva generación, aunque el país deberá realizar fuertes inversiones y levantar numerosas sedes desde cero. Estambul, en Turquía, insiste en su objetivo tras varios intentos fallidos, pero arrastra dudas por la estabilidad política y económica.

Berlín busca volver a ser sede un siglo después de 1936 y cuenta con instalaciones consolidadas, aunque enfrenta debate interno sobre el respaldo ciudadano. Indonesia ha vinculado la candidatura olímpica con su nueva capital, Nusantara, lo que le otorga un valor simbólico, pero supone el reto de organizar el evento en una ciudad todavía en construcción.

A estas opciones se suma el interés expresado por Santiago de Chile, que deberá acreditar su capacidad organizativa tras los Juegos Panamericanos de 2023; la provincia surcoreana de Jeolla del Norte, que afronta la necesidad de mejorar su red de transporte e infraestructuras; y varias ciudades europeas en fase de estudio, donde la falta de consenso político o social sigue siendo un obstáculo recurrente. El mapa de candidaturas aún no está cerrado y refleja la magnitud de la competencia internacional por albergar la cita olímpica.

Un proceso abierto y competencia global

El Comité Olímpico Internacional -COI- mantiene en revisión el sistema de selección de sedes, tras la llegada de Kirsty Coventry a la presidencia. La nueva dirección decidió pausar el proceso y replantear los mecanismos de elección, lo que deja sin un calendario definido la designación de la sede para 2036.

Además de las candidaturas más avanzadas, en distintos momentos han expresado interés o han explorado la posibilidad de postularse Arabia Saudí, Egipto, Hungría, Italia, Alemania a escala nacional, Dinamarca, Canadá e incluso Madrid, aunque en fases muy preliminares y sin confirmación oficial.

Con varias ciudades ya posicionadas y otras en fase exploratoria, el escenario se mantiene abierto. Qatar, al situar su candidatura en el centro de un foro como la Asamblea General de la ONU, ha marcado un movimiento estratégico que refuerza su visibilidad, en un proceso que todavía no tiene plazos ni candidaturas oficiales confirmadas por el COI.