La Agencia Mundial Antidopaje (AMA) dio un paso significativo al presentar su Estrategia de Investigación en Ciencias Sociales (ISS) 2025-2029, un plan que busca ampliar la comprensión del dopaje como un fenómeno complejo y profundamente humano. Esta nueva hoja de ruta no solo se basa en los logros alcanzados durante la estrategia anterior, sino que también pone en el centro a los atletas, a la comunidad investigadora y a los sistemas que sostienen la lucha por un deporte limpio. Consciente de que detrás de cada caso de dopaje hay historias marcadas por influencias sociales, psicológicas y culturales, la AMA ha decidido mirar más allá de los controles tradicionales para generar un cambio de raíz.
El desarrollo de esta estrategia se consolidó gracias a la participación de casi 60 académicos, debates abiertos en el Simposio de RSS de 2024 y el respaldo de expertos que ayudaron a perfeccionar sus prioridades. Con ello, la AMA reafirma su compromiso de no limitarse a sancionar, sino de comprender las causas y brindar soluciones preventivas. Esta nueva etapa busca no solo responder a los desafíos persistentes —como la falta de financiamiento o la dificultad de difundir investigaciones—, sino también proyectar un futuro más colaborativo, inclusivo y sostenible en la prevención del dopaje.
Una estrategia con rostro humano
La Estrategia 2025-2029 se articula en torno a dos grandes ejes: Personas y Sistemas. En el primero, la prioridad es proteger a los atletas, entendiendo sus contextos y factores de riesgo, mientras se fortalecen las redes de investigadores que trabajan por el deporte limpio. Aquí, la AMA apuesta por crear oportunidades de mentoría, ampliar la financiación y generar espacios de colaboración que permitan crecer a la comunidad científica. Se trata de un enfoque que reconoce que la integridad deportiva no depende solo de reglas y sanciones, sino de acompañar y comprender a quienes viven el deporte desde dentro.
En el eje de Sistemas, el objetivo es generar conocimiento útil y aplicable, optimizando la inversión en proyectos de investigación y fomentando asociaciones con organismos internacionales. Esta visión busca que la evidencia científica no se quede en el papel, sino que alimente políticas, programas educativos y decisiones concretas. Al conectar la investigación con la práctica, la AMA quiere transformar los cimientos del sistema antidopaje para que los valores del deporte limpio se fortalezcan de manera duradera.
Un impulso desde la investigación
Junto con la estrategia, la AMA anunció la financiación de nueve proyectos a través de su Programa de Subvenciones 2025, con una inversión de 464.765 USD. Estas iniciativas, lideradas por investigadores de Asia, Europa, América Latina y Oceanía, reflejan un esfuerzo global por generar evidencia en contextos diversos. Cada propuesta fue evaluada mediante un riguroso proceso de revisión científica y ética, garantizando que los recursos se destinen a estudios de alto impacto y relevancia.
El valor de este programa no radica solo en los fondos asignados, sino en la posibilidad de construir una base de conocimiento accesible y compartida. La AMA ya dispone de una plataforma donde cualquier persona puede explorar investigaciones finalizadas, organizadas por región, tema o autor. Con ello, la organización demuestra que la transparencia y el acceso abierto son pilares esenciales para multiplicar el alcance de la ciencia y reforzar la confianza en el movimiento antidopaje.
