El salto histórico de Nicola Olyslagers, la atleta serena y con fe
Juan José Saldaña
agosto 28, 2025

Nicola Olyslagers es una de las saltadoras de altura más destacadas del mundo. Ha cosechado éxitos notables: medallas de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y París 2024, así como un bronce en el Mundial al aire libre de Budapest 2023. Además, Olyslagers es bicampeona mundial en pista cubierta, lo que la convirtió en la primera atleta australiana en ganar más de un título mundial indoor. Conocida por su serenidad y fe, Nicola ha dicho que quiere ser recordada: “Por la forma en que amo a la gente, más que por la altura que salto”. Este miércoles batió el récord en salto de altura y alzó el trofeo de la Liga Diamante en Zúrich, éxitos que coronan una trayectoria de superación y pasión por el atletismo.

Estos últimos logros son el broche a una carrera de constante mejora. El 27 de agosto de 2025, en la final de la Diamond League en Zúrich, Olyslagers saltó 2,04 m –un centímetro más que su marca previa– para imponerse en una emocionante competencia de altura. Esa fue la mejor marca del año a nivel mundial y estableció nuevos récords nacional y de Oceanía en la disciplina. El salto le aseguró el título de la Diamond League 2025 en salto de altura, así como una plaza en el próximo Campeonato Mundial de Tokio 2025. Acabada la prueba, Nicola explicó: “Llevo varios años intentando alcanzar esa altura, y hoy me llevé el Trofeo Diamante… ¡qué día!”, y agregó que durante la jornada sintió “una profunda paz interior”, intuición de que su carrera estaba a punto de cambiar de nivel.

Trayectoria y logros destacados

El camino de Olyslagers está lleno de hitos progresivos. En 2021 se convirtió en la primera mujer australiana en superar la barrera de los 2,00 m en salto de altura, inicialmente con ese 2,00 m y luego ampliándolo a 2,01 m en competencias internacionales. Ese mismo año completó su histórica temporada al ganar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Tokio con un salto de 2,02 m, que fue nuevo récord nacional de Australia. Su marca de 2,02 m en Tokio no solo la convirtió en subcampeona olímpica, sino en la primera australiana en conquistar una medalla en esta prueba desde Melbourne 1956.

En 2022 su trayectoria sufrió un tropiezo al lesionarse durante el Campeonato de la Commonwealth, pero su regreso fue casi milagroso. Un mes después ya competía de nuevo, logrando podio en la Liga Diamante de Bruselas pese a la lesión. Al año siguiente mantuvo un nivel extraordinario: ganó nueve de diez competencias y volvió al podio mundial con un bronce en Budapest 2023. En 2024, Olyslagers refrendó su condición de estrella global: abrió la temporada con un salto de 2,03 m en Canberra (récord en suelo australiano) y luego se proclamó campeona mundial indoor en Glasgow con 1,99 m. Poco después volvió a colgarse la plata olímpica en París 2024 (saltó 2,00 m en la final). Todas estas hazañas la han situado en la élite del atletismo, como ejemplo de constancia y superación frente a rivales mundiales.

Récord oceánico y triunfo en Zúrich

 

El hito más reciente tuvo lugar en Zúrich. En Sechseläutenplatz, Olyslagers dominó la competencia limpiando cada altura en su primer intento hasta coronarse con un salto de 2,04 m. Con esa marca se anotó su cuarto título de Liga Diamante de 2025 y estableció el nuevo récord de Oceanía en salto de altura. Además, fue el salto más alto registrado en la temporada 2025 a nivel mundial. En el mismo duelo, la ucraniana Yaroslava Mahuchikh –reina mundial y plusmarquista mundial– quedó segunda con 2,02 m, pero no logró superar los 2,04 m y falló en el intento de 2,06 m, de modo que Olyslagers se proclamó campeona cuando la competencia le fue imposible.

La emoción del enfrentamiento se reflejó en las palabras de Nicola. Tras la victoria, dijo que llevaba años “intentando llegar a esa altura, ¡y hoy por fin lo logré!”. Resaltó también la confianza con que afrontó el evento: “Sentí una profunda paz interior: sabía que algo iba a cambiar”, comentó emocionada. Estas declaraciones ejemplifican la madurez y calma con que compite ante rivales de primer nivel. Gracias a este triunfo, Olyslagers no solo conquistó Zúrich, sino que también sumó experiencia valiosa y motivación extra de cara a los próximos desafíos internacionales.

Mentalidad y próximos desafíos

A pesar de su éxito, Nicola Olyslagers ha mantenido siempre los pies en la tierra. Se describe a sí misma como una atleta de “confianza silenciosa” que confía en el trabajo constante. Según ella, lo que más desea es brillar “en la pista y en la vida”, y ser conocida por sus valores humanos tanto como por sus saltos. Periodistas destacan que cada victoria la acompaña con una frase de gratitud que refleja su fe, buscando “gloria a Dios” tras cada salto. Más allá de la religiosidad, lo cierto es que Olyslagers valora la paz interior y el desarrollo personal: aconseja confiar en el proceso y recordar que el valor propio va más allá del resultado deportivo.

Con su récord continental y múltiples títulos en mano, la mirada de Olyslagers ya está puesta en lo que viene. Se ha propuesto pelear por la codiciada medalla mundial al aire libre que aún le falta, y su equipo ya planifica la preparación para el Mundial de Tokio 2025. Analistas deportivos señalan que, con su historia de esfuerzo, resiliencia y buen carácter, Nicola inspira a las nuevas generaciones del atletismo australiano. Ella misma asegura que el éxito es el fruto de la pasión diaria: la australiana aconseja a jóvenes atletas “tener una confianza tranquila y confiar en el proceso, más allá de la presión”. Esa filosofía de vida, combinada con su talento, hace pensar que Olyslagers seguirá dejando huella en el deporte en los próximos años.