Los organizadores de los Juegos de la Solidaridad Islámica han abierto la puerta a que atletas británicos puedan participar en futuras ediciones del evento, aunque actualmente solo está permitido el acceso a los 57 países miembros de la Asociación Islámica de Solidaridad Deportiva –ISSA-, que a su vez forman parte de la Organización para la Cooperación Islámica.
La próxima edición de estos Juegos se celebrará en noviembre en Riad. Bajo la presidencia del ministro de Deportes de Arabia Saudí, la ISSA ha manifestado su intención de ampliar su audiencia internacional, lo que podría derivar en la invitación de nuevos países participantes en el futuro.
No depende de la fe
“Sería una competición deportiva de gran calidad. Sería interesante de ver”, afirmó el secretario general de la ISSA, Nasser Majali, durante un acto celebrado en Londres el miércoles. “Depende de las ganas, depende de lo que podamos hacer desde el punto de vista de la sostenibilidad. Pero siempre es bienvenido tener competiciones deportivas de calidad”. Majali añadió que, aunque por ahora los Juegos están restringidos a los países de la ISSA, “nunca se sabe cómo puede evolucionar la participación en el futuro”.
Aunque los Juegos están vinculados a una organización islámica, los atletas participantes no tienen por qué profesar esa fe. “El primer jordano en ganar una medalla de oro en los Juegos de 2017 fue cristiano, un nadador espectacular”, recordó Majali. Entre los actuales miembros de la ISSA figuran países como Albania, Nigeria o Guyana, donde los musulmanes representan aproximadamente el 7% de la población, un porcentaje similar al del 6,5 % registrado en Inglaterra y Gales.
La ISSA reúne a países de cuatro continentes y poblaciones religiosamente diversas. Esta diversidad podría dar pie, según los organizadores, a una apertura futura que permita acoger a nuevos países sin requerimiento religioso o político específico.
