Atletas iraníes se suman a voces opositoras en el Congreso de Múnich
Farzad Youshanlou
julio 27, 2025

Varios atletas destacados de Irán participaron el sábado 26 de julio en un congreso nacional celebrado en Múnich, donde se unieron a activistas políticos y de la sociedad civil contrarios a la República Islámica de Irán.

El evento fue organizado por el príncipe heredero en el exilio, Reza Pahlavi, y reunió a más de 500 figuras procedentes de ámbitos como la política, la academia, la ciencia, la cultura, la economía y el deporte. El objetivo del encuentro fue debatir propuestas y estrategias para el futuro de Irán, en un momento en el que muchos consideran que el país se encuentra ante un inminente cambio político.

Entre los participantes estuvo Salar Gholami, excapitán de la selección nacional de boxeo de Irán, quien actualmente reside en Canadá y compite como boxeador profesional. Gholami ofreció un discurso en el que criticó duramente al régimen iraní y expresó su pleno respaldo a la visión democrática promovida por Reza Pahlavi.

Durante el congreso también se emitió un mensaje en video de Mitra Hejazipour, ajedrecista iraní que abandonó el país en protesta contra la obligatoriedad del velo islámico y la discriminación de género en el deporte. Actualmente representa a Francia en competiciones internacionales. Ambos atletas denunciaron el deterioro institucional del régimen y manifestaron su apoyo al movimiento opositor liderado por principe Reza Pahlavi.

De izquierda a derecha: Soleimani, Mesdaghi, Joudaki

La transformación del deporte iraní desde la Revolución Islámica de 1979 fue uno de los temas centrales del congreso. Shahram Yousefi, exintegrante del equipo nacional de halterofilia de Irán y residente en Alemania desde hace 40 años, compartió un testimonio personal sobre el deporte durante la monarquía de los Pahlaví. En declaraciones a Sportsin, afirmó que la situación actual del deporte en Irán es insostenible y está marcada por la corrupción, la exclusión y el control político.

Yousefi criticó lo que calificó como un sistema clientelista, dominado por el favoritismo y la discriminación por razones de género. También lamentó la pasividad de los organismos deportivos internacionales, incluido el Comité Olímpico Internacional. Según sus palabras, la Carta Olímpica ha sido violada en múltiples ocasiones bajo las políticas ideológicas de la República Islámica.

Mencionó varias disciplinas, como la lucha libre, la natación, los clavados, el boxeo, el ciclismo y el judo, en las que las mujeres iraníes aún tienen prohibido participar en competiciones oficiales. Además, condenó la negativa de la televisión estatal iraní a transmitir deportes femeninos, calificándola como una forma clara de segregación institucionalizada.

Deportistas y familias en busca de justicia

Entre los asistentes también se encontraban Gholamreza Soleimani, exjugador de la selección nacional de waterpolo, y Majid Fallah, reconocido kickboxer iraní. Ambos dialogaron con figuras políticas y sociales presentes en el evento y manifestaron su profunda preocupación por la situación del país, al tiempo que respaldaron las propuestas de Reza Pahlavi.

Durante el congreso se destacó que el deporte iraní no solo sufre una corrupción estructural, sino que también padece los efectos de una gestión altamente centralizada por parte del Estado. Otro de los fenómenos alarmantes mencionados fue la creciente ola migratoria de atletas que abandonan el país en busca de libertad y mejores condiciones.

Esta crisis se refleja claramente en la composición del Equipo Olímpico de Refugiados para los Juegos de París 2024. De los 32 atletas seleccionados, 16 son originarios de Irán. Además, varios deportistas iraníes han sido admitidos en las selecciones nacionales de otros países, lo que pone de manifiesto el profundo descontento dentro de la comunidad deportiva iraní.

Reza Azizi, exentrenador del equipo nacional de kárate, y Reza Joudaki, destacado entrenador de kung-fu, también formaron parte de la delegación deportiva invitada al congreso. Su presencia confirmó el papel cada vez más activo de los atletas iraníes en el movimiento por el cambio político y social.