Así es como las sedes de la Copa Mundial de Rugby Femenina 2025 promueven el cuidado al medio ambiente
Juan José Saldaña
julio 17, 2025

La Copa Mundial de Rugby Femenina 2025 en Inglaterra no solo será una celebración del talento deportivo, sino también una plataforma para la innovación ambiental. En línea con los compromisos globales por un desarrollo más responsable, World Rugby ha lanzado un ambicioso Programa de Sustentabilidad Ambiental que se implementará en las ocho sedes del torneo. El objetivo es claro: reducir las emisiones de carbono, promover el uso circular de recursos y sentar las bases para un legado ecológico duradero en cada comunidad anfitriona.

Este enfoque sustentable forma parte de los esfuerzos de World Rugby por alinear sus principales competiciones con el Marco de Acción Climática del Deporte de las Naciones Unidas. La iniciativa fue presentada en la Serie de Innovación Sostenible de la FIA, junto al Gran Premio de F1 de Silverstone, y se enmarca dentro de los Planes de Sostenibilidad Ambiental 2030 de la organización. La idea es integrar principios ecológicos en todas las áreas funcionales del torneo, desde el transporte hasta el catering, pasando por la logística, la fuerza laboral y la transmisión.

Iniciativas locales con impacto global

El programa se estructura en torno a tres pilares: una gobernanza sólida, la mitigación de impactos directos y la promoción del conocimiento compartido en el deporte. Para lograrlo, cada sede ha recibido financiamiento específico destinado a proyectos ambientales concretos. Por ejemplo, Brighton implementará planes de biodiversidad con plantación de árboles y cajas nido; Northampton instalará puntos de carga para vehículos eléctricos; y Exeter aplicará la tecnología Clean Air Go para reducir la contaminación en más de 2.600 m² de material impreso. Además, se instalarán estaciones de recarga de agua en Bristol y Salford, iluminación LED en Sunderland y Exeter, y sistemas de gestión energética inteligente en York.

Más allá de las acciones visibles durante el torneo, se realizará un informe post-evento sobre la huella de carbono del campeonato, el cual será público y servirá como herramienta de aprendizaje para futuros eventos, incluida la edición de 2029 en Australia. Según Sarah Massey, directora general de la Copa Mundial Femenina 2025, estas medidas buscan dejar un impacto positivo y duradero: “Apoyamos iniciativas prácticas impulsadas localmente que beneficiarán a las comunidades y establecerán un nuevo estándar para las futuras Copas Mundiales de Rugby”.