La crítica del director del Tour de Francia a la UCI por la seguridad de los ciclistas
Juan José Saldaña
julio 6, 2025

A pocos días del inicio del Tour de Francia, el debate sobre la seguridad en el ciclismo profesional volvió a tomar fuerza, esta vez impulsado por las declaraciones de Jonathan Vaughters, director del equipo EF Education-EasyPost. El exciclista y actual dirigente acusó duramente a la Unión Ciclista Internacional (UCI), señalando que el organismo está dominado por políticos y burócratas sin experiencia real en las exigencias del deporte. Para Vaughters, la incapacidad de la UCI para actuar con eficacia está poniendo en riesgo a los corredores.

Las críticas se suman a las inquietudes expresadas por figuras clave del pelotón como Tadej Pogacar, Jonas Vingegaard y Mathieu van der Poel, quienes también han alzado la voz sobre diversos aspectos de la seguridad. Desde la gestión de las conmociones cerebrales hasta el aumento del número de corredores, las preocupaciones son múltiples y apuntan a una falta de acción concreta por parte del ente rector. En este contexto, la gobernanza del ciclismo queda bajo una creciente presión para adoptar medidas efectivas y proteger a sus atletas.

Debate abierto y decisiones cuestionadas en plena temporada

Las palabras de Vaughters apuntan a una crisis de representación en la toma de decisiones del ciclismo de alto nivel. Asegura que quienes tienen experiencia directa —como ciclistas, entrenadores o mecánicos— están excluidos de los espacios clave, mientras que los cargos se asignan por acuerdos políticos. Esta desconexión, según él, impide que se adopten cambios urgentes para mejorar la seguridad en carrera. Las declaraciones llegan en un momento especialmente sensible, con el Tour de Francia bajo la lupa y los riesgos de accidentes a la orden del día.

Los propios corredores han denunciado situaciones alarmantes. Vingegaard, tras un accidente en marzo, relató que no fue evaluado por una posible conmoción cerebral pese a presentar signos evidentes. Van der Poel, por su parte, criticó la decisión de aumentar el número de participantes a 184, señalando que agrava la lucha por el espacio en las etapas. Al mismo tiempo, la UCI impulsa ajustes técnicos —como la reducción del tamaño de los cambios o el ancho del manillar— que han generado opiniones divididas. Para muchos, la solución debe ir más allá de las medidas cosméticas y enfocarse en un rediseño integral de la seguridad en el ciclismo profesional.