El fútbol en Pakistán atraviesa una crisis profunda tras la reciente suspensión impuesta por la FIFA a la Federación de Fútbol de Pakistán (PFF), marcando la tercera prohibición en los últimos ocho años. La decisión se produce después de que la PFF no aprobara en su congreso las enmiendas constitucionales exigidas por la FIFA y la Confederación Asiática de Fútbol (AFC), necesarias para garantizar elecciones justas y democráticas.
INTENTOS DE REACTIVACIÓN DEL FÚTBOL PAQUISTANÍ
El pasado mes de junio, exestrellas del fútbol como Michael Owen y Emile Heskey visitaron Pakistán para promocionar la Pakistan Football League, un torneo basado en franquicias que se esperaba arrancara en noviembre de 2024. Sin embargo, la liga no llegó a materializarse y, en su lugar, el fútbol pakistaní se enfrenta nuevamente a la incertidumbre de no estar bajo el paraguas internacional de FIFA ni AFC.
La reacción al proyecto fue mixta: mientras algunos aficionados se entusiasmaron con la posibilidad de contar con una liga profesional, otros señalaron la necesidad de establecer primero una liga nacional organizada y una estructura piramidal sólida antes de emprender nuevas iniciativas.
UNA HISTORIA DE PROHIBICIONES
Pakistán ha sido sancionado anteriormente por la FIFA en dos ocasiones: en 2017, cuando la interferencia del Tribunal Superior de Lahore en la administración de la PFF provocó una prohibición de cinco meses, y en 2021, cuando exfuncionarios de la federación tomaron la sede del organismo, en un conflicto con el Comité de Normalización impuesto por la FIFA. Esa suspensión duró más de un año.
Ahora, en 2025, la nueva suspensión de la FIFA llega en un momento en el que el fútbol pakistaní parecía haber dado un paso adelante. En octubre de 2023, bajo la dirección del entrenador Stephen Constantine, la selección nacional logró una histórica victoria contra Camboya, clasificándose por primera vez a la segunda ronda de las eliminatorias mundialistas.
IMPACTO Y FUTURO DEL FÚTBOL EN PAKISTÁN
La suspensión implica que, si no se levanta antes del 4 de marzo, Pakistán será eliminado de la fase de clasificación para la Copa Asiática 2027, donde debía enfrentar a Siria, Afganistán y Myanmar. Aunque la clasificación a la fase final en Arabia Saudí era poco probable para una selección ubicada en el puesto 198 del ranking FIFA, la posibilidad de disputar partidos competitivos representaba un paso importante en el desarrollo del equipo.
Constantine, cuyo contrato como seleccionador terminó en noviembre, lamentó la nueva suspensión: «Es un golpe devastador. Lo único que hay que hacer es pensar qué es lo mejor para el fútbol pakistaní y actuar en consecuencia«. Asimismo, instó a los dirigentes a dejar de lado sus intereses personales y cumplir con las regulaciones de la FIFA para evitar más sanciones.
Mientras la incertidumbre persiste, el fútbol pakistaní queda nuevamente en pausa, con jugadores, entrenadores y aficionados a la espera de que se resuelva la crisis y se restablezca la actividad futbolística en el país.
