El rugby mundial se prepara para una revolución con nuevas ligas globales
Víctor García
noviembre 21, 2024

El rugby podría estar al borde de una transformación sin precedentes gracias a dos propuestas que buscan renovar su estructura competitiva. Por un lado, la implementación de la Nations Cup en 2026 promete reunir a las mejores selecciones del mundo en un torneo que combina tradición y modernidad. Por otro, un proyecto de liga global de franquicias pretende profesionalizar aún más el deporte, atrayendo a nuevos aficionados y ofreciendo mayores incentivos económicos para los jugadores.

Ambas iniciativas reflejan el interés por modernizar el rugby, mejorar su alcance global y resolver problemas históricos como la falta de equilibrio competitivo y los calendarios sobrecargados. Quizás sea una de los asuntos que deba manejar con mayor interés el reciente nuevo presidente de World Rugby, Brett Robinson.

NATIONS CUP: UNA NUEVA ERA PARA LAS SELECCIONES

La Nations Cup, programada para 2026, reunirá a los equipos del Seis Naciones (Inglaterra, Francia, Irlanda, Italia, Escocia y Gales) y del Rugby Championship (Argentina, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica). Además, incluirá a dos selecciones invitadas, como Japón y Fiyi, en un torneo que se disputará durante las ventanas internacionales de julio y noviembre.

A partir de 2030, se prevé implementar un sistema de ascensos y descensos, integrando a equipos de menor nivel en una división secundaria. Este formato no solo reemplaza las giras tradicionales, sino que también asegura mayor competitividad y emoción para los aficionados.

LIGA DE FRANQUICIAS PARA PROFESIONALIZAR EL RUGBY

La segunda propuesta, aún en desarrollo, busca crear una liga global de franquicias al estilo de la Fórmula 1 o la Indian Premier League. Esta competición incluiría ocho franquicias masculinas y una competición femenina, con partidos disputados en diferentes ciudades del mundo en un formato de estilo «gran premio».

Este proyecto planea ofrecer salarios superiores a 1 millón de euros por temporada, atrayendo a los mejores jugadores y reduciendo la duración de las temporadas para priorizar el bienestar de los atletas. Sin embargo, su éxito depende de la aprobación de World Rugby y de la coordinación con los calendarios actuales.

NUEVAS AUDIENCIAS Y MÁS SOSTENIBILIDAD

Ambas propuestas comparten un objetivo común: globalizar el rugby y hacerlo más atractivo para nuevas audiencias. La Nations Cup aportará una narrativa más unificada para los seguidores de selecciones nacionales, mientras que la liga de franquicias podría captar el interés de mercados emergentes gracias a su modelo económico innovador.

Además, estas iniciativas abordan uno de los mayores desafíos del rugby actual: la sostenibilidad financiera. Al generar más ingresos por derechos de televisión y patrocinios, los organizadores esperan asegurar el futuro del deporte.

¿UNA TRANSFORMACIÓN NECESARIA O UN RIESGO?

Aunque prometedoras, estas propuestas no están exentas de críticas. Algunos sectores temen que los cambios puedan desvirtuar la tradición del rugby, mientras que otros cuestionan la viabilidad de los proyectos, especialmente el de franquicias, debido a su dependencia de altos presupuestos y compleja logística global.

El éxito de estas iniciativas dependerá de la capacidad de World Rugby y los organizadores para equilibrar la innovación con el respeto por las raíces del deporte. Sin embargo, lo que es innegable es que el rugby se encuentra en un momento clave de su evolución.