La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) ha confirmado que no ha otorgado reconocimiento oficial a ninguna federación de karate en el país, dejando a esta disciplina sin un órgano rector legítimo y a sus atletas en un estado de incertidumbre administrativa.
En su comunicación más reciente, emitida el 27 de febrero de 2025, CONADE declaró que ninguno de los grupos solicitantes ha cumplido con los requisitos legales y administrativos necesarios para ser reconocido. El proceso de revisión continúa abierto, pero hasta el mes de julio no se ha otorgado reconocimiento ni por parte de CONADE ni del Comité Olímpico Mexicano, situación que sigue afectando el acceso a recursos públicos y la representación internacional.
“Por ahora, ninguna organización ha cumplido con las condiciones necesarias para ser reconocida como la federación nacional oficial de karate”, señaló el organismo. Además, explicó que algunas de las agrupaciones en revisión presentan deudas institucionales de larga data y carecen de documentación financiera clara. “El reconocimiento no es un asunto político. Se basa en la legalidad, la transparencia y el cumplimiento institucional total”, enfatizó CONADE.
La falta de reconocimiento ocurre en medio de meses de tensiones crecientes dentro de la comunidad del karate mexicano. Las disputas internas en la antigua federación FEMEKA y los reclamos cruzados por el liderazgo han complicado aún más el proceso. Una de las figuras más controvertidas en este conflicto es Samantha Desciderio Olvera, quien se autoproclama presidenta de la federación mientras forma parte del Comité Ejecutivo de la Federación Mundial de Karate. Su liderazgo es fuertemente cuestionado y ha sido uno de los principales motivos de las protestas encabezadas por atletas.
A pesar de estas disputas internas, CONADE ha dejado claro que su decisión no se basará en presiones políticas ni mediáticas.
“Entendemos la preocupación de la comunidad del karate”, señaló el organismo, “pero no aceleraremos ni comprometeremos el proceso de reconocimiento. La legalidad y la responsabilidad institucional son nuestra prioridad”.
En febrero, se llevaron a cabo manifestaciones frente a las oficinas de CONADE en la Ciudad de México, donde decenas de atletas y entrenadores exigieron reformas y pidieron al organismo que no otorgara reconocimiento a grupos involucrados en presuntos casos de mala gestión. Los manifestantes bloquearon el tránsito y portaron pancartas denunciando lo que describieron como años de manipulación institucional dentro del deporte.
Hasta el momento, los atletas de karate en México no pueden acceder a programas nacionales de entrenamiento, subsidios públicos ni ser considerados oficialmente para competencias internacionales. Sin una federación reconocida, el futuro de este deporte en el país permanece incierto.
CONADE no ha dado a conocer un nuevo plazo para tomar una decisión. Hasta entonces, el karate mexicano sigue en un limbo administrativo, mientras los deportistas esperan una resolución que devuelva legitimidad y estabilidad a su disciplina.
